sábado, agosto 05, 2006

Picarones de Yuca??????

Debido a la conjunción de mi cumpleaños y un ají de gallina aderezado con particular inspiración, a un par de kilómetros alrededor de la casa es famosa la forma de cocinar de mi madre. Los habituales y alocados movimientos migratorios de los peruanos han hecho incluso que esa fama tenga un par de pequeñas sucursales en Londres y Nueva York (quizá también en Valencia, digan los que andan por ahí), y que algunos buenos samaritanos que aún no han probado nada cocinado por ella la mencionen como fuente de buen comer cuando de mencionar los atractivos turísticos del barrio se trata.

Unos días después de las fiestas patrias, mientras comentábamos la ofensa que nos producía un adefesio infame al que últimamente algunas dizque dulcerías limeñas llaman, con descomunal desparpajo, Ranfañote, decidimos declarar agosto como mes de dulces tradicionales en la casa. El debut no ha sido precisamente con el Ranfañote, que viene pronto, preparado como debe ser y en defensa de la tradición, sino más bien con algo que, hasta donde yo sé, es muy poco conocido, salvo que se mencione en ambientes de gente mayor: Picarones de Yuca.

¿Qué?

Jamás seré bueno para vainas de cocina y recetas, pero ahí he de lanzarme: Consiga usted por ejemplo un kilo de buenos camotes , y de preferencia permita que incrementen su dulzor con el viejo truco de dejarlos unos cuatro o cinco días a la intemperie. Consiga también un peso similar de buenas yucas, no fibrosas, tiernas y jugosas como las de la esposa de un amigo mío. Sancoche los camotes el tiempo necesario, haga con ellos un puré de consistencia homogénea y agregue la cantidad de azúcar que dicte su gusto. Consiga luego un rallador limpio, que no tenga rastros de haberlo usado para cebolla o queso parmesano porque todo se jode, y ralle por completo las yucas, sin desechar el jugo. Agregue el puré de camote, obtenga una masa uniforme y deje un rato por ahí mientras se ocupa de la otra parte importante: la miel.

En un mercado decente de la costa del Perú, consiga chancaca de buena calidad, clavo de olor y canela entera. Diríjase luego al jardín de algún vecino. Hurte un par de hojas frescas de higuera y lávelas bien. Sobre todo, quíteles las arañas. En una cantidad adecuada de agua (o si la imaginación se lo permite, de agua en la que se hayan hervido frutas como manzana o piña, por ejemplo, y a la que se le haya agregado limón) disuelva la chancaca. Al momento en que empieza a tomar la consistencia espesa de una miel agregue clavo de olor, canela y las hojas de higo. Déle el tiempo necesario al fuego para que empiece a ser notorio el olor de estas especias. Retire del fuego y almacene lejos del alcance de hormigas y niños. Vuelva con la masa que preparó hace un rato.

En una sartén de preferencia antigua, ennegrecida y marcada por mil batallas, haga calentar aceite en cantidad semejante a la que usaría para preparar alguna tortilla de verduras. Tome porciones de la masa que sean del tamaño habitual de un picarón. Encuentre forma de hacer el tradicional agujerito y fría hasta que los picaroncitos tengan más o menos el aspecto de camote frito bien tostado. Sirva porciones de cuatro a cada persona, con poca miel, si lo que desea es recordar la mezquindad de algunas picaroneras malvadas que ocupan espacio en ciertas calles y plazas de esta tres veces coronada villa. Sirva porciones de cinco o seis con abundante miel, nunca en envase de plástico descartable, y acompañe con té si lo que quiere es quedar tan bien como mi madre cuando los invita, o recordar a alguna de esas abuelas o tías viejitas que nunca nos faltan para prepararnos el postre favorito. Ocupe su lugar preferido en la mesa de la casa, y si está en Lima, escoja una tarde fría de invierno, mejor si es con garúa. Abra una ventana, mire la calle, piense en la vida desdichada de aquellos que caminan malográndose el peinado con las gotitas de agua con tierra del cielo limeño gris, y siéntase privilegiado de disfrutar este dulcecito, placer que los simples mortales, obviamente, desconocen...

12 Comments:

Blogger Pechu said...

ya que mas se puede pedir...
bueno, te cuento que se me hizo agua la boca con tamaña receta, hasta dije, porque no?, la prepararé. cerré tu blog, apague la computadora me dirigi a la cocina para ver que me faltaba y me di de cara con la cruda realidad: nunca conseguiré camote en verano, tendria que tomar lineas de bus y metro para poder conseguir una fackin yuca, la chancaca imposible, ni en la tiendita latina se congigue, que me queda? ir al corte ingles y pedir un maldito turron de almendras para sentir la sensación de estar comiendo un dulce tradicional, ahora estoy pensando seriamente... ¿tomo la linea 5 del metro para comprar el turron? o de una vez paso 12 horitas en el avion pa caerte en tu cumple, comer el aji de gallina de tu madre y de paso pedir con toda conchudez que me prepare unos picaroncitos de yuca?

2:21 a. m.  
Blogger Mario said...

Respondo:

Verdad que no tomé en cuenta que en Europa no hay camotes todo el año y si hay, cuestan como oro, no como camote...la yuca sólo se ve en algún mercado afroasiáticoindocaribeñomusulmán, y sí pues, tendría que mandarte chancaca por DHL, lo que nos conduce a que la opción más económica y menos frustrante consiste en esperar tu paso por estas tierras, donde serás recibido con tu porción de picaroncitos de yuca, obviamente de a cuatro nomás, en platito descartable y con poca miel, pa que te queden ganas de volver.....

2:46 p. m.  
Blogger José Peñaflor M. said...

Pucha Negro que ya me hiciste agua la boca aun a pesar de no ser fanatico ni mucho menos aficionado a los dulces. Pero dices verdades los dulces peruanos ya no son los de antes, solamente espero poder algún día probar los picarones de yuca de tu madre. Un abrazo.

PP

4:21 p. m.  
Anonymous valerie said...

que picaron es usted.

11:30 p. m.  
Blogger Tadeshina said...

Camote?. Chancaca?, sonaría exquisito si supiera qué son... :S

4:40 p. m.  
Blogger Pechu said...

oe changiux, cuando te juegas la receta del aji de gallina de tu vieja? xq creo q no voy a poder ir en un buen tiempo,
besos
pechu.

1:15 p. m.  
Anonymous javier gamarra said...

Mario en pocas palabras muy buena tu descripciòn.

7:06 p. m.  
Anonymous Bart said...

Aunque desed luego fuera de tiempo, ya que recien leo tu receta, no sabes como se hacen la yuquitas rellenas de camote??? esas tambien son muy buenas aunque un poco mas empalagosas...

12:41 p. m.  
Anonymous carlos said...

Pa los que viven en Alemania, en una tienda en Frankfurt venden chancaca y no hace falta mandar a importar por esas webs carisimas.
Saludos.

9:07 a. m.  
Blogger Mario said...

Carlos, no sé si nos conocemos pero gracias, porque el dato es bueno para los peruanos que estén por esos lados...ahora sólo falta alguien que pase la voz sobre la hoja de higuera y la yuca...aquí en Lima fácil, hay un parque a dos cuadras donde hay una higuera, pero en Europa???? a ver pues...

1:09 p. m.  
Anonymous Misilera82 said...

uy! que rico! yo he probado los picarones de yuca en lunahuana y son espectaculares!

11:47 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Picarones de yuca son muy populares en los distritos de Santa María, Luriama, Zapata, etc. (Campiña Huachana), provincia Huaura. Reemplaza la hojita de higo por un guindón y la chancaca con molasses o con azúcar "quemada"; claro que no es igual pero se acerca bastante.

8:54 a. m.  

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